Un recorrido por la Alcúdia amurallada que Jaume II fundó en 1298: las dos puertas que sobreviven de las tres originales, la iglesia neogótica de Sant Jaume y el baluarte renacentista que acabó convertido en plaza de toros.
Corazón del casco antiguo y punto de salida. La Casa Consistorial actual se levantó en 1929 y la inauguraron el infante don Jaime de Borbón y Miguel Primo de Rivera.
Lo que no te cuentan
Entre 1521 y 1523 toda Mallorca se levantó contra Carlos V. Alcúdia fue el único pueblo que no se rebeló, y el emperador se lo pagó con el título de Ciudad y el de Fidelíssima. Por eso el escudo lleva el águila de dos cabezas del Sacro Imperio.
Fundada en 1298 por Jaume II al crear la villa. El templo original del siglo XIV se derrumbó en febrero de 1870 y se reconstruyó en estilo neogótico entre 1882 y 1893.
Lo que no te cuentan
La iglesia que se ve no es medieval: es una impostora del siglo XIX. La de verdad se cayó sola una noche, sin terremoto ni guerra. Lo único auténticamente antiguo es el Cristo del siglo XV de la capilla de al lado, que sobrevivió al derrumbe.
Creado en 1983 y abierto en 1987, ocupa un edificio del siglo XIV que fue hospital. Es una sección del Museu de Mallorca.
Lo que no te cuentan
Su pieza estrella es un busto de bronce que da nombre a la Casa del Cap de Bronze del yacimiento. La casa se llama así porque encontraron la cabeza dentro. La cabeza está aquí. La casa sigue allí, sin cabeza.
Puerta noreste del recinto medieval, la que miraba al puerto: de ahí el nombre. Arco gótico apuntado entre dos torres cuadradas almenadas. También se la conoce como Porta de Xara.
Lo que no te cuentan
Está en la Plaça de Carles V. El 17 de julio de 1523 ese mismo emperador autorizó a Alcúdia a esculpir las armas reales imperiales sobre las puertas de la ciudad, como premio por no traicionarle.
Jaume II ordenó el recinto en 1298 y las obras acabaron en 1362. Estructura cuadrangular con 26 torres, 1,5 km de perímetro y 6 metros de altura media, en marès, la arenisca de la isla.
Lo que no te cuentan
Se puede caminar por encima. El foso original todavía existe.
Único baluarte que sobrevive íntegro del segundo recinto renacentista, levantado tras los ataques corsarios con baluartes bajos preparados para artillería.
Lo que no te cuentan
Dentro se construyó en 1892 la plaza de toros más antigua de Mallorca, con 1.037 localidades. Un bastión militar reciclado en coso taurino: todavía se ve la garita de vigilancia incrustada en el graderío. Sin corridas desde 2017.